
EL PORQUÉ...
Cuando terminé el servicio militar —una etapa tan inolvidable como prescindible— tenía clarísimo que quería espabilarme por mi cuenta. Y de ahí nació la idea de crear una cafetería que se llamaría el DIPLODOCUS. Aunque pronto todo el mundo la nombraría simplemente como “El Diplo”, porque ya se sabe: la brevedad siempre gana.
Era un local donde se podían encontrar platos combinados, hamburguesas y sándwiches especiales. También servíamos zumos naturales para todos los gustos: con leche, con o sin alcohol, dependiendo del grado de aventura que tuvieras ese día.
Pero, con el tiempo, la cerveza pasó por delante. Las copas de 10 litros compartidas entre grupos de amigos se convirtieron en un auténtico icono. Incluso batimos el récord del momento: 2.000 cañas en un solo día. Era todo un espectáculo. El local hervía de energía y buen rollo (ay, las cosas del alcohol…).

Las patatas fritas y el viaje a Bélgica
Y cómo no hablar de mi queridas patatas fritas. En mi primer viaje por Europa con mi primer coche —un R4 (el mítico “cuatro latas”) comprado de segunda mano y con más ruido que un reactor de la guerra fría—, descubrí que en Bélgica las patatas fritas eran casi una religión.
Cuando aquí todavía no habían llegado las cadenas de fast food, en el Diplo ya las servíamos con una buena cucharada de mayonesa casera que hacía yo mismo, con huevos de verdad, mucho amor y un poco de colesterol del bueno. Eran tan irresistibles que los fines de semana se formaban colas casi kilométricas
Cocina de origen. Espíritu de brasa. El Diplo es donde todo vuelve a su esencia.
Identidad Diplo
La Brasa del DiploAquí el tiempo no se cuenta en horas, sino en momentos. Somos el refugio de quienes saben que las mejores historias se escriben alrededor de una mesa encendida.
El Refugio Diplo
Experiencia de SalaNuestra cocina nace donde el hierro se encuentra con la leña. Un ritual de sabor donde no buscamos la perfección, sino la verdad de cada ingrediente.
El Ritual del Hierro
DiploEl fuego no es solo nuestra herramienta, es nuestra firma. En La Brasa del Diplo, cada plato es una conversación íntima entre la llama y el producto.
La Esencia del Fuego
Equipo de CocinaLa mayor ventaja de un entorno industrial es la libertad de celebrar sin mirar el reloj y la comodidad de aparcar en la misma puerta.
El Valor de tu Tiempo
Hospitalidad DiploLos inicios y la nueva etapa: La Brasa del Diplo...docus
Pero todo costó lo suyo: pocas herramientas, poco dinero y nada de experiencia. Eso sí, ilusión y muchísimo entusiasmo. De hecho, las obras del local las hice yo mismo.
Fue en 1983 cuando el Diplo abrió sus puertas. Fueron unos años intensos, llenos de historias que han quedado grabadas en la memoria de mucha gente… sobre todo de los que ya hace tiempo que peinamos canas (los que tenemos la suerte de tenerlas, claro).
Ahora, con mi hijo Gener, hemos querido recuperar ese espíritu y llevarlo a nuestro querido pueblo, creando el restaurante LA BRASA DEL DIPLO…DOCUS: una cocina de brasa sabrosa, con productos de calidad, pensada para que todo el mundo pueda disfrutar sin prisa, degustando sabores únicos y compartiendo buenos momentos, ya sea solo o en buena compañía. Un sitio de confianza, donde sentirse bien atendido y disfrutar de la mejor experiencia.
Nos hemos propuesto hacer el mejor pollo asado de brasa de Lleida y ser el segundo mejor restaurante de brasa de la provincia. Que tampoco está nada mal, ¿no?
Esperamos que disfrutéis tanto como nosotros hemos disfrutado creándolo. Porque forma parte de nuestro ADN familiar.
Así pues… ¡que así sea!
Con mucho agradecimiento,
Gener Romeu & Gener Romeu Jr







